Levántate y anda

sábado, 17 de enero de 2009

La mirada del Lagarto


Nueva entrega de las mini crónicas de Joaquín Linne, esta vez desde Cuzco.



Volquer te saluda, amigo. Se te extraña.
Volquer levanta la mano en dirección al sol, mira la sombra de su mano en el asfalto y te saluda, obnubilado por la sombra de su cap y el destello del sol en el capot del Alfa Romeo modelo 94 del vecino copado que saca a la perra a mearte la vereda.
Va a morir, en algún momento, esa perrita tan simpática.
Va a morir por un destello, el fulgor de una motito en la tarde de La Paternal.
Jota. Volquer saluda que no te mimetices con el entorno, que no mariconees, que los que encasillan sin hurgar en sus prejuicios de clase te digan que encasillás sólo porque no podés callarte.
Y agradece. Volquer agradece que no puedas callarte.


Igual, te dice que acá en Buenos Aires las cosas no están tan diferentes. Crisis laborales por todos los flancos, pero la gente más hermosa, corroída.
Las patas mojadas en Fernet, tan dulce, preparado con gaseosa de máquina.
Seguí husmeando, hurgá, Jota. Hurgá, husmeá las contradicciones del sistema, traeme un gráfico de la BOTUL del norte, por estos días. Si tenés ganas.
Después, tomate un pisco. Todo bien.